CONVIVENCIA DEMOCRÁTICA

Programa de Elkarrekin Podemos (descargar)

Algunas de las iniciativas en favor de la convivencia más relevantes que se han desarrollado en los últimos años en Euskadi han tenido a algunas víctimas como protagonistas, convirtiéndose en agentes activos en el proceso de reconstrucción del tejido social. Víctimas de diferente signo han sido capaces de transcender su rol preasignado, de reconocerse mutuamente, de plantear reivindicaciones que deben ser atendidas y de lanzar mensajes por un futuro compartido. Unas víctimas que no tenían obligación de realizarlo y a las que no podemos exigir nada. La sociedad debe hacer suyo esta labor y agradecer su ejemplo transformador.

Por su parte, algunos victimarios han realizado una autocrítica del pasado representando otra aportación significativa a la convivencia. Es también relevante que algunos de ellos hayan dado el paso de expresar directamente a sus víctimas el reconocimiento de lo injusto del daño causado asumiendo su responsabilidad por su sufrimiento. 

Desde la sociedad civil también han existido movimientos sociales que en los peores años de violencia mantuvieron una actitud de firmeza en la defensa de los derechos humanos de todas las personas y en favor de una convivencia desde la pluralidad. Hoy sigue existiendo un entramado de asociaciones y movimientos sociales, que aunque invisibilizado, representa una base necesaria para avanzar en la reconstrucción del tejido social y en el proceso de construcción de paz y convivencia.