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PAZ Y CONVIVENCIA

Programa de Elkarrekin Podemos (descargar)

Desde Elkarrekin Podemos consideramos que la paz positiva –que va más allá de la mera ausencia de violencia– y la convivencia inclusiva son ya dos elementos caracterizadores y diferenciadores a los que aspira la actual sociedad vasca; son pues un valor a cuidar, reivindicar y sobre todo fomentar por las instituciones públicas para que de este modo se pueda lograr construir en Euskadi una paz social duradera fundamentada en una convivencia democrática.

Así, partimos del reconocimiento sincero hacia las experiencias desarrolladas a lo largo de los últimos años tanto por la sociedad civil vasca organizada como por algunas instituciones públicas en materia de construcción de paz y defensa de los derechos humanos y de las enseñanzas que de las mismas hemos podidos obtener.

Desde Elkarrekin Podemos reconocemos públicamente el trabajo realizado y sobre todo rescatamos para nuestra práctica política las lecciones aprendidas en todos estos años de trabajo organizado a favor de la paz y la convivencia en Euskadi. Desde Elkarrekin Podemos consideramos que la única forma posible de lograr un futuro mejor y más democrático pasa por la asunción transversal de un nuevo modelo de cultura ciudadana basado en la defensa integral de los derechos humanos. Así, esta nueva cultura de paz se fundamenta en la comprensión de una condición de ciudadanía expansiva que conlleva fomentar el sentido de pertenencia a la comunidad cívica, sintiendo como propios los conflictos que se dan en ella y facilitando la capacidad de intervenir e implicarse en ella.

En este sentido, entendemos que es necesario reivindicar en el ámbito de las políticas pú- blicas de paz y convivencia la idea de construcción de ciudadanía por medio de la acción, lo que teóricamente y conceptualmente se denomina participación ciudadana. De esta forma, la participación social y política de la ciudadanía es uno de los ejes fundamentales que debería sustentar la acción institucional en este ámbito. Más allá de conformar un derecho y un deber cívico, es una condición ineludible para lograr una paz positiva y una convivencia democrática, para que en definitiva la cultura de paz permee toda nuestra sociedad y represente una verdadera garantía de no repetición.