EMPLEO Y TRABAJO

Programa de Ekarrekin Podemos (descargar)

La división sexual del trabajo en productivo, identificado en nuestra sociedad con el rol masculino, y en trabajo reproductivo, identificado con el rol femenino, ha generado desigualdad en el acceso y en la promoción económica dentro del mercado laboral para estas últimas. El empleo es el remunerado y el trabajo es el que realizan todas las personas sea remunerado o no. Así, de esta dicotomía resulta que los hombres son los que tienen más empleo, es decir están remunerados y las mujeres más trabajo no remunerado aunque este está tan invisibilizado que ni siquiera, se considera trabajo como tal. Las cifras demuestran continuamente que la situación lejos de mejorar, empeora y está abocando a más mujeres a la pobreza.

Elkarrekin Podemos cree firmemente que los estereotipos sexistas forman parte de las causas de la desigualdad en el ámbito laboral. Se hace imprescindible, por tanto, la eliminación de la división ficticia entre sectores feminizados y/o masculinizados. Es por ello que se pondrán en marcha programas de educación y formación laboral para la eliminación de los mismos profundizando en sus raíces culturales ya que están distorsionando la realidad actual.

Entendemos que el empleo es un tema clave sobre el que Elkarrekin Podemos debe incidir prioritariamente, a través de diferentes acciones y políticas que han de ponerse en marcha urgentemente si queremos garantizar un empleo digno para las mujeres acorde a su perfil y no a su sexo, y sobre todo, si queremos evitar que la pobreza siga teniendo rostro de mujer.

Creemos que a través del empoderamiento de las mujeres, sólo efectivo si tienen capacidad de decisión y de participación en todos los ámbitos privados y públicos y especialmente en los políticos y socio-laborales, es posible la tan necesaria transformación social que erradique la discriminación de género.

Es hora de superar los discursos conformistas centrados exclusivamente que las mujeres se “animen a participar” para poner en marcha planes y actuaciones que garanticen su participación en paridad en los puestos políticos y de decisión empresarial. Es necesario ahondar y reflexionar sobre las causas de la infra-representación de las mujeres. Sólo conociéndolas podremos solucionarlas y por tanto es hora de dejar de mirar para otro lado. Es tiempo y es necesario que las mujeres dejen de ser ciudadanas de segunda.

Es hora de traspasar las propuestas sólo de sensibilización e implementar medidas que vengan acompañadas de recursos significativos para poner en marcha actuaciones que permitan un empoderamiento real de las mujeres.

Exigiremos que se realicen los cambios necesarios en la normativa laboral para la efectiva Igualdad y corresponsabilidad entre mujeres y hombres evitando así la denominada “doble jornada” de las mujeres y la discriminación económica que sigue produciéndose en la actualidad, admitiéndose como se hace ahora con condescendencia, que mujeres y hombres no tengan el mismo salario realizando el mismo trabajo.

Proponemos:

  • Poner en marcha nuevos programas de empleo y formación que no reproduzcan la división sexual del trabajo.
  • Los Planes de Igualdad son una herramienta que aunque insuficiente, es necesaria para alcanzar la Igualdad en el ámbito laboral. Evitan situaciones de discriminación, eliminan techos de cristal y pueden poner en marcha medidas de corresponsabilidad y conciliación eficaces y reales para ambos géneros. Se exigirá por tanto a todas las empresas e instituciones, que estén obligadas por la Ley 3/2007, de 22 de marzo, para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres a realizar Planes de Igualdad, a que los elaboren e implementen, diseñando mecanismos de control y evaluación para que sean efectivos y eficaces en favor de una Igualdad real.
  • En todo caso, se apoyará y fomentará con más recursos que los actuales, la implementación de Planes de Igualdad en todas aquellas empresas que no estén obligadas por la Ley 3/2007, a llevarlos a cabo (PYMES).
  • Creación de programas que garanticen el 50% de la contratación de mujeres. Dichos programas han de ser elaborados para favorecer la inserción laboral de las mujeres sin discriminación de ningún tipo: edad, raza, origen, género alternativo…
  • Establecimiento de cláusulas sociales en los pliegos de condiciones de los contratos y subvenciones de la administración pública vasca, que garanticen la presencia de mujeres en los sectores laborales con menos representación.
  • Se controlará el cumplimiento del principio de igualdad salarial entre mujeres y hombres y se trabajará para terminar de una vez por todas con la brecha salarial, abordando todos los factores que dan lugar a la misma.
  • Se establecerán políticas concretas para garantizar la paridad en los órganos de decisión de las empresas.
  • Se pondrán en marcha programas de fomento para las mujeres en los sectores de actividades artísticas, culturales y de investigación, así como en todos los sectores laborales masculinizados.
  • Revisaremos los indicadores de actividad económica y laboral para que den cuenta del funcionamiento de la economía y el reparto de los trabajos desde la óptica de la sostenibilidad de la vida, con atención específica a los trabajos no remunerados.
  • Desarrollaremos una política fiscal que individualice los derechos fiscales con el objetivo de evitar fomentar unos modelos convivenciales sobre otros y que no fomenten la división sexual del trabajo.