LA MEMORIA HISTÓRICA EN EUSKADI. Derecho de las víctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura Franquista y de la sociedad vasca. Deber de las instituciones

Programa de Elkarrekin Podemos (descargar)

“Hay que recuperar, mantener y trasmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia”

José Saramago

 

Elkarrekin Podemos defendemos y entendemos que la recuperación de la memoria histó- rica es un derecho de quienes sufrieron las consecuencias de la Guerra Civil, la represión y la conculcación de derechos humanos no solo en tiempos de guerra, sino también durante el tiempo de silencio, terror, represión, falta de libertades y muerte que impuso el régimen franquista.

El reconocimiento y la recuperación de la memoria de la Guerra Civil y de la dictadura están vinculados directamente con ese modelo de construcción de la convivencia que Elkarrekin Podemos defiende, de esa convivencia con memoria, asentada sobre principios radicalmente democráticos, sobre la cultura de los derechos humanos, y sobre la reparación y el reconocimiento a las víctimas.

Es un derecho de las víctimas y sus familias compartido con la sociedad vasca, desde la comprensión de que el conocimiento de nuestra historia, el reconocimiento y la reparación integral a las víctimas del franquismo, el derecho a la justicia y a la verdad, forman parte de un compromiso social con nuestro pasado, con nuestro presente, que se proyecta en nuestro futuro.

Así mismo, la memoria histórica y las políticas públicas e iniciativas sociales en esta materia se corresponden con un deber de las instituciones vascas y de nuestra sociedad. Un deber que las instituciones públicas tienen la obligación de atender. Se han implementado planes, medidas e iniciativas que se insertan en el marco legal internacional en materia de reconocimiento y reparación a las víctimas de conflictos y de vulneraciones de los derechos humanos; en el del Estado español con la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura; y en el autonómico a través de diversos Decretos (Decretos:280/2002, 22/2006)

Han sido muchos los pasos dados en Euskadi, para la recuperación de la memoria histórica. Nuestro reconocimiento a los colectivos, las personas profesionales y las asociaciones que han ayudado a recuperar, re-conocer y reparar a las víctimas, a las personas desaparecidas y sus experiencias de vida. Son numerosas las iniciativas que desde el ámbito de las instituciones públicas han apoyado esta lucha de tantas personas y colectivos por esa recuperación imprescindible. Se ha avanzado en el marco legal y administrativo, desde la aprobación de la Ley ahora es tiempo de evaluar con rigor qué aspectos son mejorables y sobre todo de afrontar el reto de la implicación y participación de la sociedad vasca.

Elkarrekin Podemos se compromete a trabajar por una memoria histórica viva, que se transforme en un lugar de encuentro en torno al pasado de Euskadi, que sirva de guía para esa construcción social de nuestra convivencia en paz, con memoria y con derechos. Consideramos que la recuperación de la memoria histórica de la Guerra Civil y el franquismo y de sus devastadoras consecuencias no debe construirse sobre el uso y el abuso del pasado como arma arrojadiza, ni sobre la manipulación interesada del relato histórico. Creemos que no puede estar al servicio de intereses partidistas, ni de justificaciones de actitudes y comportamientos que ayer y hoy atentaron –atentan- contra los derechos humanos y la convivencia.

Apostamos decididamente porque esta memoria viva se construya como parte de un proceso colectivo, en el que diferentes agentes y la propia sociedad vasca dispongan de espacios de participación activa, precisamente con el objetivo de hacer que la memoria sea inclusiva.

Los últimos años han proliferados las iniciativas públicas y de las asociaciones y colectivos de recuperación de la memoria histórica, con proyectos fundamentales como los que han llevado a la exhumación, recuperación y devolución a sus familiares de restos de personas desaparecidas, asesinadas. En este sentido, creemos que las víctimas de la Guerra Civil y del Franquismo merecen un espacio propio, diferenciado pero conectado con ese trabajo trasversal por la convivencia, la paz y los derechos humanos.

Es momento de que los trabajos de la memoria, el re-conocimiento intensifique su vertiente participativa. El reto de las políticas públicas está en la socialización de esa memoria histórica, en la conversión de esa memoria en un espacio de participación y encuentro, de su uso cívico como poderosa herramienta de educación para la paz y los derechos humanos en Euskadi.

Los trabajos de la memoria, de la memoria histórica, también tienen una vertiente social, común, cívica que no corresponde solo a las instituciones públicas, a las organizaciones y colectivos que trabajan incansablemente en su recuperación, en las disciplinas del conocimiento, sino que deben implicar activamente a la sociedad vasca.