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Reseña: “Niñas y niños”/”Neskak eta mutilak”

AINTZOLE ARANETA
Sexóloga

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Cada una, cada uno, diferente/Norbera, den bezalakoa

Aingeru Mayor, Susana Monteagudo. Ed. Litera, 2016

“Niñas y niños”, ya desde el título nos brinda toda una declaración de intenciones sexológicas. Se trata de un  libro que, mediante fotografías que retratan a sus protagonistas, nos habla de muchísimas de las diversas formas que hay de ser niña y de ser niño. Esto, que pudiera parecer una perogrullada, se nos revela más actual e inesperadamente transgresor de lo que cabría suponer en los tiempos de corrección política e igualdad quizá no muy bien entendida que nos acompañan. Se trata, por tanto de una obra aparentemente sencilla pero valiente.

Una de las muchas cuestiones que en el libro se abordan, y quizá, conociendo a uno de sus autores, la que más le pudo impulsar a crear este libro, es la realidad de que niños con vulva y niñas con pene existen. Dicho ésto, uno de los grandes valores de la publicación consiste en no centrar la mirada única y exclusivamente en este hecho de diversidad, sino de, valga la redundancia, incluirlo como hecho de diversidad entre toda una serie de de niñas y niños que muestran, orgullosas y orgullosos, otros tantísimos ejemplos de caracteres sexuales primarios, secundarios y terciarios, tan ricamente intersexuados. He aquí, por tanto, otro de los grandes aciertos de esta publicación: los autores no hacen capítulos, separaciones, o distinciones de hechos o de sujetos, al igual que no se le pueden poner puertas al campo. Son los propios protagonistas los que, mediante coloridos y sencillos “bocadillos” expresan cual es su vivencia, cuales sus gustos, preferencias, cuestiones que no les gustan, deseos, dudas, certidumbres, fantasías y anhelos. ¿Acaso hay algo más sexológico que escuchar el relato de los individuos?

Porque tan importante es decir que Mikele tiene pene o que Zuhar tiene vulva, y que son quienes ya son y han sido, como que Gael es un niño al que le gustan los vestidos, las diademas y el pelo largo, o que Awa es una niña a la que le encantan las orquillas o la brillantina,  y que se siente muy bien entre chicos, que a Lluvia le gustaría ser un chico para probar cómo sería serlo a pesar de saberse y vivirse como la niña que es, o que a Unai le gusta la acción y la aventura. Todas estas formas de expresarse como la niña o el niño que cada uno de ellos son aparecen como ejemplos de ser, vivirse y expresarse válidos, legítimos y, sobre todo, hermosos en toda esa diversidad.

Un  libro, en definitiva, que nos traslada más allá de esos nuevos imperativos sociales que, disfrazados de supuestas modernidades, prescriben a las familias (de nuevo, aunque de manera inversa a la tradicional) nuevas formas de deber ser niña y niño. Aquí no nos encontraremos juicio, sino posibilidad; ni lupa, sino sonrisa; ni diagnóstico, etiqueta ni receta mágica, sino apertura a todas esas formas de ser niña y niño únicas, peculiares, y divertidamente irrepetibles.

Una publicación que logra con creces cumplir su objetivo de ser un material didáctico de educación sexual (es decir, de los sexos), como material pedagógico que más de un adulto encontrará atractivo leer (y también, por qué no, leérselo a otros).  En suma, una publicación necesaria y bienvenida, de facilísima lectura y contundente mensaje,  un soplo de aire fresco, de colorida primavera que rompe con los grises tonos de todas esas nociones limitantes mil veces escuchadas, para abrirse a la realidad de esa incomprendida pero hermosa palabra: diversidad.

(Artículo publicado en BIS AEPS el 17 de junio de 2017)

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