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Mandar obedeciendo

Percibir en la diferencia una fortaleza es condición sine qua non para que el debate pueda darse en nuestros propios términos en lugar de librarse en terrenos y bajo reglas elegidas por otros.

JORGE MORUNO - ELPERIODICO.COM
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Si la política no ocupa la centralidad del debate en Podemos, corremos el riesgo de banalizarlo con un reparto de papeles donde unos son protagonistas y otros meros espectadores que acaban aburriéndose. Un escenario que sustituye la discusión pública sobre los asuntos comunes por una conversación privada, en donde pocos hablan y el resto escucha, empobrece, sin duda, el debate que nos merecemos. Necesitamos otra función, otro reparto de los papeles y reforzar hacia adentro lo mismo que perseguimos hacia afuera: emancipar al espectador de su condición pasiva haciendo efectiva la participación. Un debate regido por la amistad política y no por la política de conquista. Me gustaría que nos vacunásemos contra toda teleología. La unidad es importante, qué duda cabe, pero [...]